25/03/2011
El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, anunció ayer en la Conferencia Sectorial de Educación las medidas que componen el Plan integral de idiomas con el que se pretende fomentar el aprendizaje de lenguas extranjeras tanto de estudiantes, como de profesores, trabajadores y de la población en general. En la reunión se abordaron también otros temas como la transformación de la FP o la situación actual de la ESO.
Casi la mitad de la población española que tiene entre 25 y 64 años no puede utilizar otra lengua distinta a la materna, según el INE. Razón de peso que empieza a pesar sobre los españoles, siempre a la cola en conocimiento de idiomas. Y eso es una desventaja a la hora de acceder a estudios –especialmente de postgrado-, a puestos de trabajo interesantes e incluso para hacer negocios con proyección internacional. El desconocimiento de idiomas es un hecho que afecta por tanto a ciudadanos de todas las edades.
Se llevaba tiempo anunciando un Plan integral de aprendizaje de lenguas extranjeras y fue ayer en la Conferencia Sectorial de Educación cuando el ministro de Educación Ángel Gabilondo dio a conocer detalladamente las medidas de este plan de impulso a la mejora del nivel de idiomas, junto a otras acciones como la transformación de la Formación Profesional y la mejora de los resultados académico de la ESO.
Al Plan de idiomas se van a destinar 119 millones de euros en 2011, ya que según expuso el ministro el conocimiento de idiomas entre los ciudadanos es una de las grandes necesidades de la educación en España.
Por ello, y en un plazo de diez años, se pretende conseguir que todos los alumnos al final de la enseñanza secundaria postobligatoria alcancen una primera lengua extranjera en un nivel de dominio de al menos B1 según el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL); además, se ampliarán las competencias en una segunda lengua en Primaria y Secundaria para alcanzar un nivel A2; también se busca reforzar el desarrollo de competencias en idiomas en la Formación Profesional; reforzar el conocimiento de idiomas en la educación superior y acreditar un nivel en una segunda lengua extranjera; fomentar el aprendizaje entre personas adultas; y, por supuesto, concienciar a la sociedad de la importancia de conocer idiomas.
El ministerio de Educación estima que con este plan se van a beneficiar alrededor de 586.000 alumnos, 19.000 profesores y 2.700 centros en todas las etapas educativas. Y recalca que se dirige a mejorar el conocimiento de lenguas extranjeras de toda la población, no sólo de los estudiantes. Por ello se han diseñado igualmente medidas dirigidas a trabajadores y adultos como el refuerzo y actualización del programa That´s English o la promoción del uso de documentos como el Portfolio Europeo de las Lenguas o Europass.
En concreto, para los estudiantes se propone un programa de acompañamiento en horario extraescolar en centros no plurilingües. A lo largo de este año se incorporarán a este nuevo horario al menos 800 centros y 64.000 alumnos. También se contempla fomentar las estancias en el extranjero para alumnos de ESO y Bachillerato: 3.200 alumnos se sumarán a los 246 que ya estudian en la Unión Europea gracias al programa de movilidad Comenius.
Con respecto a los profesores, en diez años deberán acreditar como mínimo un nivel C1 si van a impartir su asignatura en lengua extranjera. Asimismo, se promoverá el intercambio con centros educativos de Alemania, Austria, Francia y Reino Unido y se aumentará el número de profesores visitantes.